25 de September de 2019
Foto: Ricardo Stuckert

El ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva envió una carta a la conferencia del Partido Laborista del Reino Unido. El texto fue leído durante un encuentro de la juventud del partido, en el cual Lula fue nombrado presidente de honor, y alertó contra el avance de la extrema derecha en el mundo. Lea en su totalidad:

Compañeros del partido laborista,

A los 73 años de edad, 50 de los cuales están dedicados a la lucha contra las desigualdades, me siento aún más joven con mi nombramiento a la presidencia de honor de Young Labor. Ese homenaje prueba, ante todo, que solo es viejo quienes abandonan sus sueños de juventud e yo nunca abandonaré los míos. Y también prueba que las injusticias están en todas partes y que la lucha de los trabajadores es la misma en todo el mundo.

“Austeridad” es la palabra mágica y maldita que usan los ricos en cualquier parte del planeta para robar los derechos y logros de la clase trabajadora. “Necesitamos economizar, recortar gastos”, dicen mientras desmantelan el Estado y se hacen cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Así es en el Reino Unido, así es nuevamente en Brasil desde el golpe contra la presidenta Dilma Rousseff y la posterior elección de un Gobierno de extrema derecha.

Fui líder sindical, ayudé a fundar el Partido de los Trabajadores (PT), tuve el honor de ser elegido y reelegido presidente de mi país. Nunca antes un obrero había llegado a la Presidencia de Brasil. Es por eso que necesitaba demostrar que la clase trabajadora es capaz de gobernar, y también probar que gobernar para todos, pero cuidando con más cariño a los más necesitados, siempre será el mejor camino para la construcción de un país más desarrollado y más justo.

Así es como generamos más de 21 millones de empleos, en mi gobierno y en el de la presidenta Dilma Rousseff. Garantizamos un aumento real del 70% en el salario mínimo. Creamos más universidades públicas que cualquier gobierno anterior. Duplicamos el número de jóvenes en la educación superior. Construimos viviendas populares para unos 3 millones de familias. Hemos sacado a 30 millones de personas de la pobreza extrema. Impedimos la devastación de la Amazonia. Quitamos Brasil por primera vez del Mapa Mundial del Hambre.

Es por eso que la presidenta Dilma Rousseff sufrió el golpe de 2016, y es por eso que estoy en prisión hace más de 500 días, sin ninguna prueba de cualquier crimen cometido. La élite que había gobernado Brasil a lo largo de cinco siglos me convirtió en un preso político y me impidió competir en las elecciones de 2018 en contra de la Constitución brasileña y sin respetar la resolución del Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas.

Las consecuencias del ascenso de la extrema derecha en Brasil son sentidas en la carne por nuestro pueblo, y también traducidas en todo el mundo a través de las imágenes de la Amazonia en llamas y de helicópteros de la policía disparando contra las comunidades más pobres de Río de Janeiro.

Todo esto me causa un inmenso dolor, pero no me hace desistir. Un día se restablecerá la justicia y saldré de prisión aún más dispuesto a luchar por el sueño de todos nosotros, jóvenes de todas las edades: la construcción de un mundo mejor.

Muchas gracias y hasta pronto.

Luiz Inácio Lula da Silva
Presidente de Honor de Young Labour

Partido dos Trabalhadores | Traducido por Cristina Barbosa