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La discipula de Sérgio Moro, Gabriela Hardt, sentenció el 6 de febrero al ex presidente Lula da Silva a 12 años y 11 meses de prisión en un juicio marcado por copias de otros documentos, errores y una persecución notoria sin fundamento jurídico.

Los absurdos del juicio, sin embargo, no pasaron desapercibidos y el Ministerio Público Federal apuntó “omisiones y contradicciones por error material”. Además, la entidad pidió la corrección de extractos de la sentencia: “el Ministerio Público Federal requiere que esa contradicción sea rectificada.”

La Fiscalía General de la República también apuntó una “omisión en la parte dispositiva de la sentencia” por error material.

En la ocasión, la defensa de Lula se posicionó afirmando que “la sentencia sigue la misma línea de la sentencia proferida por el ex juez Sérgio Moro, que condenó a Lula sin haber practicado ningún acto de oficio vinculado a la obtención de ventajas indebidas.

Los abogados añadieron: “Vale decir, sin haber practicado el crimen de corrupción que le fue imputado. Una vez más, la Justicia Federal de Curitiba atribuyó responsabilidad criminal al ex presidente teniendo como base una acusación que involucra un inmueble del que no es el propietario, un ‘caja general’ y otras narrativas acusatorias referenciadas sólo por delatores generosamente beneficiados.

En otro tramo, la defensa de Lula apunta un error gravísimo de la jueza Gabriela Hardt: “La decisión desconsideró las pruebas de inocencia presentadas por la defensa de Lula en las 1.643 páginas de las alegaciones finales presentadas hace menos de un mes (07/01/2019) – con exhaustivo examen de los 101 testimonios prestados en el curso de la acción penal, laudos técnicos y documentos adjuntos a los autos.

La defensa de Lula condena la práctica de lawfare (uso perverso de las leyes y de los procedimientos jurídicos para fines de persecución política) y añade: “Se llega al punto de que la sentencia rebate genéricamente la argumentación de la defensa de Lula haciendo referencia a ‘testimonios prestados por colaboradores y corresponsables Leo Pinheiro y José Adelmario’, como si fueran personas diferentes (se trata de la misma persona), lo que evidencia el distanciamiento de la realidad de los fundamentos presentados en la sentencia.

Partido dos Trabalhadores | Foto: Reproducción/Ajufe | Traducción: Comitê Lula Livre Barcelona

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